De los narradores de la vieja guardia, Juan Báez era uno con los que con mayor frecuencia yo conversaba.
Compartimos en Estados Unidos, La Romana y la Capital.
En mi última entrevista en El Show del Mediodía, yo propuse que lo invitaran, al igual que a Orlandito Méndez.
Pude ir solo, pero sugerí la presencia de Báez y Orlandito, por considerarlos mis amigos.
Báez me dio un apoyo tremendo.
Una vez le dije: “Juan, hay gente que se resiste a mi estilo estridente, agresivo y bilingüe al narrar”.
Y me preguntó:
—¿Tú sientes que ese estilo te da buenos resultados?
Yo respondí: “Claro que sí”.
Y me ripostó: “Pues sigue haciéndolo”.
Sentí como el apoyo de un padre.
En otra ocasión le dije: “Juan, por narrar tan alto, a veces me pongo malo de la garganta”.
Me dio unos consejos y remedios para solucionar ese tema.
Lo hice y me sané hasta la fecha.
¿Por qué Juan Báez me aconsejaba de tan buena fe?
Porque era talentoso y capaz, y quien tiene esas virtudes, apoya y nunca envidia ni cela.
Me apenó su partida. Que Dios lo reciba.
#ImpactoDeportivoRadioTvYDigital